Siempre soñaste con tener una “estrella” en tu camino.
Y… Aparecí…
Me he convertido en una de tanto querer que lo fuera.
He oído decir que estos días habrá una lluvia de estrellas que vienen de la constelación; Draco o el Dragón aunque también son conocidas como Giacobinidas por el cometa del que provienen. Muchas nos uniremos y formaremos entre todas una tormenta de Draconidas.
... Y me dejare caer ante tus ojos para concederte un deseo.
Tu deseo... mi deseo…
Sera una noche especial, seremos muchas las que concederemos deseos, hasta dentro de 10 años no habrá otra oportunidad.
Escógele muy bien, ese que reivindique la vida, el placer y la libertad. Nuestra vida, nuestro placer, nuestra libertad…
EL cometa al que me he subido es el llamado 21P/Giacobini-Zinner y camuflada entre sus partículas de polvo y hielo estoy esperando…Nunca pensé que el universo fuera tan grande y tan lleno de luz. Tiene unos colores increíbles. El azul del oxígeno, tan relajante y espiritual. El verde del hidrógeno transmitiendo armonía y esperanza. Y el rojo del azufre lleno de amor y deseo. Busco el color de tus ojos pero aquí no está, es tan precioso que ni el mismo universo es capaz de reproducirlo. Escucho incrédula su sonido. Pero el silenció ocupa su mayor parte y es tan majestuoso que su paz atraviesa cada poro de mi piel. Sentir su vibración es como oír los latidos de tu corazón cuando estas junto a mí…
Me han contado las Draconidas que tenemos que pasar por delante del sol y como estamos compuestas de hielo, materia orgánica y pequeños agregados minerales, al pasar por delante del nos derretiremos poco a poco...
Lo mismito que me pasa cuando veo tu sonrisa…
Dicen que eso no duele pero que poco a poco nuestro estado sólido se irá convirtiendo en vapor, y haciendo que la presión de los gases sobre los granos minerales arranque un sinfín de partículas con suficiente energía como para vencer el débil campo gravitatorio del cometa y saldrán despedidas al espacio. Así se forma una corriente o anillo de partículas, un enjambre de meteoros.
Así me siento yo cuando tus dedos acarician mi piel y tu ternura encuentra mis rincones más escondidos…
La órbita terrestre al cruzar algunos enjambres de meteoros produce la lluvia de estrellas. Y ese rastro de vapor brillante de materia incandescente que deja detrás de sí se ioniza y brilla. ..Aparece la estrella fugaz.
Lo mismo que tu deseo al cruzarse con el mío… lo provoca…le despierta… y salimos despedidos a su encuentro…Dejando una rastro de caricias y besos que no pueden parar hasta que tu estela penetra en mí orbita y viajamos a las estrellas…
Esta noche cuando mires al cielo, pidiendo a la luna que tu “estrella” no te olvide, apareceremos nosotras las Draconidas. Cada una a su manera dispuesta a conceder un deseo.
Mírame, mírame bien estoy surcado el cielo ante tus ojos…estoy dejando la estela más bonita que puedas imaginar. Nuestra estela.
Estoy acercándome despacito haciendo resplandecer tus ojos y palpitar a tu corazón…
Aquí me tienes pídelo ya, ya, ahora, sin dudas…
Te lo concederé.

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